8 de cada 10 españoles consideran erróneamente que su hogar no tiene ningún problema de aislamiento. Así lo refleja una encuesta reciente del Instituto Nacional de Estadística (INE), que arroja datos preocupantes respecto a la percepción de los españoles sobre sus viviendas. 

En este sentido, Andimac recuerda que el 83% de las viviendas españolas son muy ineficientes desde el punto de vista energético, con calificación F o G.

Sin embargo, según el INE, de los 18,8 millones de viviendas principales, en 15,2 millones los residentes consideran que no hay problemas de aislamiento, cuando es precisamente este déficit el que impide enfriar o calentar las viviendas sin asumir grandes costes energéticos (y de emisiones), así como el factor que impide tener un confort térmico que genere bienestar en las casas.

De hecho, la Encuesta de Condiciones de Vida del INE refleja que el 20,7% de los encuestados no podían permitirse mantener una temperatura adecuada en el hogar. Entre 2019 y 2023, el número de hogares sin un sistema de calefacción decente pasó del 7,6% en 2019 a casi el 21% en la actualidad.

Un dato que choca con otros publicados igualmente en el INE: el 80% de los encuestados percibe que sus hogares no están adaptados desde el punto de vista del envejecimiento de la población en aspectos como accesibilidad, firmeza de los suelos, disposición de los baños, cocinas…

En España, aproximadamente el 55% del parque edificado es anterior al año 1979, cuando entró en vigor la primera norma que establecía unos mínimos de eficiencia energética, y alrededor del 21% tiene más de 50 años de antigüedad.

Conservación de los edificios

El cúmulo de datos preocupantes prosigue cuando los españoles valoran su edificio desde la perspectiva del estado de conservación. El 80,2% de la población considera que vive en edificios en un estado de conservación normal, bueno o muy bueno.

Esta percepción no se corresponde con la realidad de un parque muy envejecido y sobre el que apenas se ha intervenido en modo preventivo. Sólo el 20% considera que vive en edificios con una situación de conservación regular y un 3,3% de la población que califica su edificio como en mal estado.

Falta de conciencia social

En opinión de Andimac, si el 80% de la población cree que sus edificios están bien tanto en conservación como en materia de aislamiento, podemos concluir que estamos ante un problema de toma de conciencia social respecto a los riesgos del envejecimiento del parque edificado.

Todo ello requiere fomentar una cultura que contribuya a concienciar a la ciudadanía respecto a la importancia de prevenir, actuar y mejorar sus edificios, y hacerlo tanto desde la perspectiva del uso como del riesgo de pérdida de valor del inmueble. 

Por esta razón, Andimac pide al Ministerio de Vivienda el desarrollo de una Guía de Buenas Prácticas que sirva para fomentar la concienciación en torno a la reforma más allá de la vigencia del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, hasta agosto de 2026, fecha en la que los más de 160.000 millones de euros de los fondos europeos deben estar recepcionados. 

A juicio de Andimac, esta Guía ayudaría de manera significativa a aumentar la aportación de la rehabilitación al incremento de la oferta de vivienda, lo que cobra especial importancia tras las recientes advertencias del Banco de España: según la entidad supervisora, faltan 600.000 viviendas en nuestro país y existe una proporción importante que se encuentran en mal estado, con pobre accesibilidad o con muy baja eficiencia energética, por lo que su movilización exigiría, con carácter previo, una rehabilitación.